Sobre nosotros

La Academia Opositar con Éxito fue creada en 2018 por David Sánchez, funcionario de carrera que había cogido la excedencia por interés particular en 2017 y que en 2019 volvió al servicio activo. En esta nueva situación, con la ley de incompatibilidades en la mano y con el mismo entusiasmo del primer día, le hemos dado una solución práctica creando una Academia de Coaching para Opositores, contando con David Sánchez como profesor de la misma, para continuar con el mismo espíritu y pasión.

La Academia Opositar con Éxito está formada por un conjunto de profesionales enfocados en crear contenidos de interés para los opositores de España a través de la web. David dejó todo el proyecto bien encaminado, ahora participa con nosotros como profesor y como la cara visible del proyecto.

Sobre nuestro profesor

Si prefieres leer…

Estimado/a estudiante de oposiciones, soy David Sánchez, voy a contarte un poco sobre mí, para que me conozcas un poco y conozcas mi relación con el mundo de las oposiciones. Soy un poco reservado y me ha costado salir a la palestra, pero poco a poco se me ha quitado esa timidez ante las cámaras y aquí estoy para intentar ayudar. En este artículo para la Academia me explayo, coge unas pipas o pistachos (es lo que yo hago) y ponte a leer.

Soy ingeniero en informática…

Para empezar te diré que siempre me atrajo bastante la idea de ser funcionario, no miraba las oposiciones con miedo y mis padres eran funcionarios, tenía en buena estima ese mundillo. Estudié Ingeniería Informática en la Universidad de Valladolid, y antes de terminar empecé de becario en Telefónica I+D, tanto en mi residencia de estudiantes como en Telefónica conocí personas que opositaban a diferentes cuerpos, influido por ese entorno hice el CAP pensando en opositar a secundaria cuando terminase, me compré un temario y todo, pero me fui de erasmus a Dinamarca y dejé todo aquello en stand by.

Volví del erasmus con toda la intención de encontrar trabajo en Madrid, después de varias entrevistas tuve la suerte de caer en una empresa que me llevó como externo al Ministerio del Interior, en la subdirección de informática de la Subsecretaría. Tenía 24 años y mucha ilusión con todo, vivir en Madrid, trabajar en el Ministerio y conocer un entorno muy profesionalizado, aquí me podría extender y ya lo haré en algún vídeo, me gustó mucho aquella experiencia y verme rodeado de personas del sector de la informática, funcionarios y funcionarias que llevaban a cabo proyectos muy interesantes.

Aprobé el C1…

Ese año (2007) me apunté a varias oposiciones (informático del tribunal de cuentas, informático de la AGE y las de televisión española), quedaban tres meses para los exámenes, y me había apuntado al A2 y al C1 del Estado. Compré el temario del C1, trabajaba de 8 a 17h, me subía al metro y me iba a la biblioteca hasta las 22h. Organicé mi vida en torno al trabajo y la oposición, llegó el día del examen: el C1 consistía en un test de teoría de 100 preguntas, y en 3 supuestos prácticos también de tipo test. Lo que pude sudar yo ese día de junio de 2007. Eran 75 plazas, 3500 presentados, pues humilde y orgullasamente te digo que me quedé con la plaza número 55, sí señor, aprobé del tirón el C1. Estudiando esos tres meses es donde empecé a desarrollar las técnicas de estudio que hoy enseño. Fue un subidón muy grande, elegí plaza y para más inri me tocó en el Ministerio del Interior, por lo que en total estuve 2 años más o menos, uno como externo y el resto como funcionario del Cuerpo de Técnicos Auxiliares de Informática del Estado.

Aprobé el A2…

Igual te preguntas qué pasó para no estar más tiempo en el Ministerio del Interior, pues lo que pasó fue que en 2008 aprobé el A2 por libre y tuve que elegir plaza, no salió ninguna en Interior y me fui a la unidad de informática de la Abogacía del Estado tan contento. Ese año 2008 fue tremendo, porque el A2 era harina de otro costal. En junio tuve el test y lo pasé bien, pero en septiembre tuve las 18 preguntas cortas, y por poco me da un soponcio ese verano estudiando en Madrid, empleando todas mis vacaciones en estudiar, y a todo esto siempre trabajando a todo lo que daba. Pues pasé por los pelos el corte, pero lo pasé. Eso sí, allí aprendí mucho sobre la importancia de elaborar el material, de escribir mucho cuando la prueba es de escritura.

Bueno, ¿qué te parece si te digo que el día que salieron las listas de aprobados del segundo ejercicio venía acompañado de la fecha del tercer y último ejercicio?, y ¿qué te parece si ese día era una semana después?, pues yo que había salido de las preguntas cortas deprimidísimo y estaba esperando ver el suspenso, no había tocado un supuesto práctico, eso sí, en la oficina había hecho un máster avanzado en administración electrónica con mis compañeros porque era mi día a día en el trabajo. Cogí los moscosos que me quedaban, me metí en la biblioteca 12 horas al día, fui al supuesto práctico y salí del examen satisfecho. Al mes o mes y pico me tocaba leer el supuesto, asistí a la lectura de otros compañeros, practiqué mil veces en casa, también con mis compañeros de la oficina porque al salir del examen me fui corriendo a casa a escribir todas las barbaridades que había puesto.

Llegó el día de la defensa, vestido como un pincel defendí mi supuesto práctico ante el tribunal, estuve seguro y firme, reconocí mis errores y los argumenté, contesté a todas las preguntas, ninguna me pilló en blanco… salí directo al bar de en frente del INAP en la calle Atocha: “dos cañas por favor”, una del tirón y otra sonriendo pensando que había aprobado, mi compañera de al lado me dijo que muy bien, y esas palabras sonaban en mi cabeza con el subidón de la cerveza, amigos opositores qué importante es apoyarnos entre nosotros, ella no lo sabe y perdí el contacto pero me acuerdo de su apoyo en ese momento. Aprobé y en el 2009 hice el curso selectivo del Cuerpo de Gestión de Sistemas e Informática del Estado al que todavía hoy en día pertenezco.

Mi bruxismo y la meditación…

Qué bonito todo, a qué sí, es una alegría muy grande aprobar, tomar posesión y demás, pero ahora te cuento que la oposición me pasó factura en la salud. La intensidad con la que viví esos dos años hicieron que mi ansiedad, mi tabaquismo y mi bruxismo (apretar los dientes) se acentuasen de tal manera que se me partieron varias muelas, y las migrañas eran horribles. Había días que era como estar a punto de estallar. Fui a varios dentistas, ortodoncistas, a mi fisio cada semana, y llegué al neurólogo, la unidad del sueño, estudio de epilepsia nocturna que gracias a dios no fue positivo. Y sí señores y señoras, tenía mi plaza soñada pero un ritmo mental desorbitado que no me dejaba descansar. En ese estado, en diciembre de 2009 una persona me dijo: “tú lo que tienes que hacer es aprender a meditar”, le tomé la palabra y hoy en día le estoy muy agradecido porque así lo hice.

Hice un curso de meditación bastante reconocido, lo que aprendí me lo tomé al pie de la letra, hacía dos prácticas diarias. Me cambió la vida literalmente, para mí fue la pastilla milagrosa. A la semana empecé a dormir como un bendito, y después de años de fumador conseguí dejarlo. También dejé los anti-inflamatorios y relajantes musculares. Empecé a madrugar, a hacer yoga, comía mejor, equilibré mi peso. Iba a la fisio para no perder el contacto, nos cogimos cariño. Miraba mi vida en Madrid desde el exterior, veía que el estrés del trabajo me perjudicaba, busqué alternativas, y lo que me decía mi voz interior era que me fuese de Madrid.

Granada, tierra soñada…

Me enrollo como una persiana, pero es que he tenido mucho movimiento, ya voy terminando este historión, seguimos? Venga… En junio de 2010 me fui a Granada, dentro de la misma Abogacía del Estado. Allí empecé una nueva etapa apasionante en la que todos mis pasos iban encaminados al mundo del desarrollo personal, la naturopatía y el bienestar. En 2012 me matriculé del Grado de Psicología en la UNED, hice mil cosas durante esos años, además de trabajar.

En 2017 cogí la excedencia por interés particular, me fui a vivir a Tenerife, saqué adelante mi proyecto de la Academia Opositar con Éxito, hice coaching presencial y online, ayudé a muchas personas en mi camino, muy feliz y satisfecho por ese tiempo, volví al servicio activo en 2019 porque para mí la excedencia fue como un descanso de estar metido en una oficina. Ya contaré en algún vídeo cómo fue la experiencia de ser autónomo y crear un proyecto online.

Soy psicólogo…

En 2020 termino la carrera por fin, soy Psicólogo :-). Cuantos eneros, junios y septiembres estudiando, nada más y nada menos que siete años, mejorando mis técnicas de estudio y de organización. He aprendido tanto!, creo que estoy enamorado del conocimiento y creo que no me lo puedo quedar, tengo la necesidad de transmitirlo, de enseñar, de motivar a las personas y de hacerles creer en sí mismas.

Esta es mi historia, desde un punto de vista académico y profesional, porque si entramos en lo personal no terminamos en una semana. Así que te dejo ya, he querido abrirme, ser sincero y expresarme como soy.

Queremos crear una Academia que te enseñe y ayude en diferentes facetas, con cabeza y con corazón.

Un abrazo,
David Sánchez.

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